Mostrando entradas con la etiqueta odio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta odio. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de diciembre de 2010

Patrañas.

He aquí el único hecho que hace que me guste la Navidad
Quisiera aclarar que... todo lo que hacemos en Navidad me da igual.

Y sobre todo eso de que por ser un día "especial" hay que estar feliz.

¡Me obligasteis a sonreír cuando sabíais que no podía! Eso sí que es rastrero, ¿no? Si estoy triste, no voy a aparentar felicidad por la fecha que sea. Es otro día más. La diferencia es que nos reunimos a comer mejor que normalmente, a gastar dinero por que sí y a cantar estúpidos villancicos que en su momento de auge solo querían convencer a pobres buscadores de respuestas sobre el mundo con rimas estúpidas que solo se crearon para controlar a las poblaciones.




ODIO que la Navidad se celebre como algo CATÓLICO. SIEMPRE ha sido pagano, se llamaba YULE, lo que pasa es que esa tradición era demasiado fuerte como para quitarla y decidieron esconderla con el nacimiento de "El Señor".

Tengo un cabreo cada vez que llega el Yule...


SJ Kitten. 

martes, 21 de diciembre de 2010

Odiosa Navidad.

  -Sergio, ¿qué te pasa? ¡Que es Navidad!

Mis ojos se encuentran con ellos. Mi familia. Se humedecen. Las lágrimas resbalan. Levanto la cabeza y veo miradas de preocupación. Doy media vuelta. Salgo corriendo. Me encierro en una habitación. Dejo el dolor correr y me sumerjo en mi alma.
Y cada Navidad es así. Los regalos no me hacen feliz. No me lo permito. Aparento felicidad. Aparentar. Siempre aparentar. 

Nada más. La nostalgia invade mi corazón. Decido olvidar por un momento y recobrarme.

No siempre la navidad trae felicidad. Dedicado a ti, odiosa navidad, por recordarme esos malos momentos. Y, ¿malos? Sí, desde mi punto de vista, sí.

SJ Kitten

sábado, 4 de diciembre de 2010

El camino de la amargura.

Una quedada como cualquier otra, con un punto especial: era el único pase de un concierto de Green Day en el cine.

Entramos en la sala. Se apagan las luces, y, expectantes, vemos la introducción al concierto. Gritos varios, cantos de sus canciones. Unos ríen, otros miran fijamente a la pantalla. Y un pequeño grupo llora.

La mayoría de los integrantes de éste último se emocionan al ver a su grupo favorito. Y uno de ellos no llora debido a la genial música. Sino que, sin embargo, no puede evitar mirar en otra dirección que no sea esa.

Y eso le mata. Con cada beso, una lágrima caía. Con cada lágrima, el dolor del corazón se hacía más fuerte. Hasta que decido arrinconarme en mi butaca. Doblar las piernas y colocar los pies en ésta. Esconder mi cabeza, e intentar que la música ahogue mis penas. Entonces le oigo llamarme por mi nombre. Me tiende la mano. Observo la situación. Todo el grupo está en pie, bailando y cantando "21 Guns". Me seco las lágrimas y acepto su mano. "Qué buen amigo", pienso. Me sonríe y es el turno de abrazarla. Entonces, vuelvo a ver ese beso, y entristezco. Me siento, además, mal, por parecer que le odio. Y nada se aleja más de ese sentimiento, sino que, yo soy el que se odia porque pretendo amar a su alma gemela.

Pasa el tiempo, el concierto ya acabó, y ella entra en mi coche para ser llevada a su casa. Nos ponemos ha hablar, como siempre, y a comentar el gran concierto del que acabamos de ser testigos. Entonces llega ell momento de la despedida. Un abrazo. El mejor de mi vida. Siento que mi corazón vuelve a sangrar- me siento vivo. Pero ella hace ademán de soltarse, y dejo de rodearla con los brazos. Ella se dirige a su portal, y yo hacia mi coche. Le dedico un gesto de despedida a través del cristal. Ella ya ha entrado en su urbanización, y me vuelvo a sentir muerto.

Oigo el fuerte ruido del motor disponiéndose a crear la energía para el movimiento del coche. Dejo atrás esa calle, y tomo el camino hacia mi casa. El camino de la amargura.

SJ Kitten.  

Looking for something?