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lunes, 7 de mayo de 2012

Waiting for the end

Salta, corre, vuela, siente, grita, escucha música, fúmate la vida, bébetela, saboréala, bésala. Porque la vida está para vivirla. Exprime cada minuto como si fuera el último. Ama y siéntete amado. Disfruta de las pequeñas cosas, pero no olvides las grandes. Viaja al lugar más remoto del mundo. De hecho, viaja por todo el mundo. Recuerda que pronto, mucho antes de lo que esperas, todo acabará. Así que, preparáte para ese momento. No dejes cosas de tu lista sin tachar. Pruébalo todo. No te dejes nada por hacer en el camino. Si tropiezas con una piedra, levántate. Si lo haces con una roca, hazlo de un salto. Lucha con uñas y dientes con todo lo malo que se interponga en tu camino. Libérate, siéntete vivo.
Y jamás te des por vencido.

Sergio W.


miércoles, 5 de enero de 2011

Juegos.

¿Por qué mi vida e tan jodidamente asquerosa, monótona y sin sentido?
¿Por qué no puedo apagar mi vida de una puñetera vez sin sentirme culpable de ello?

Hace dos semanas una amiga vino a casa. Salí a la terraza para ver si había llegado ya, para ello tenía que asomarme.
De modo que apoyé mis converse en el bordillo que hay debajo del cristal. Me sujeté a la barandilla con mis brazos, cubiertos hasta la parte superior del codo con las mangas de mi camiseta negra de Viernes 13 que realizaba un contraste con mi piel, y me puse de puntillas. Saqué exageradamente el cuerpo por fuera de la terraza "para ver si venía". Cerré los ojos. Noté el suave rumor de la brisa en mi piel, lo que hizo erizar mi vello, y me divisé en mi mente cayendo hacia el suelo durante menos de un segundo, chocando contra el terrazo en un golpe sordo. Imaginé mi camiseta por detrás tiñéndose de rojo y un charco de sangre alrededor de mis vaqueros. Por último, una sonrisa se formó en mi cara, e inspiré aire. Entonces abrí los ojos, pero aún estaba vivo. Y sigo. Y, aquella tarde, jugué a juegos de mesa con mi amiga, como si no hubiese pasado nada.
Pero habría preferido que el juego hubiese acabado horas antes.

SJ Kitten.


miércoles, 29 de diciembre de 2010

Reflexiones.


En los tres meses que este blog lleva abierto, me he dado cuenta de una cosa: ninguna de mis entradas es feliz. Y si, se trata de una historia, todas acaban mal. Se dice que uno escribe lo que siente... Entonces, ¿jamás escribiré algo feliz? Sigo en mi ardua búsqueda de la felicidad. Sigo mirando en los pajares, buscando mi propia aguja. Entre los libros empolvados de alguna biblioteca abandonada. En la oscuridad. En la luz.

Busco en todas partes y no hallo nada. Nada. ¿Y qué es la nada, si se puede saber? Todo es relativo. Y, ¿todo?

La felicidad es difícil de encontrar, muy pocos la obtienen. En ese caso, ¿para qué existimos si no nos consideramos felices? ¿Estoy aquí para rellenar un hueco?

Quisiera tapar la oquedad para desaparecer. Quisiera... tantas cosas. Y si obtuviese una de ellas... la felicidad ya sería mía. Lo demás no importaría.

Pero no alcanzaré ese objetivo. Así que debería trabajar en obstruir la abertura.

SJ Kitten.

lunes, 27 de diciembre de 2010

NO.

Estoy HARTO de que me digan que no a todo TODOS. Que las cosas  sean como antes, cuando todo era perfecto. Quiero decir adiós. Largarme de una vez. Y cuando me digan "No te suicides", yo seré el que responda NO.

SJ Kitten.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Mundo Muerto. Capítulo Dos: Sangre Rota.

¿Aún no leíste el Capítulo Uno? Aquí lo tienes.


Entre los barcos de papel y los saltos de los niños en los charcos se encontraba, escondida, la Muerte.
Estaba triste. Y eso implicaría muchas cosas en un futuro próximo.

La Muerte solo había cuestionado su trabajo una vez hacía ya sesenta y cinco millones de años.
Había acabado, en un abrir y cerrar de ojos, con los mayores seres vivos que habían existido en el planeta. Los dinosaurios.

Y la tristeza de la Muerte implicaba una cosa: Lluvia de Sangre.

Solo quedaba una hora para que aquella lluvia que había traído la felicidad a la Tierra se transformara en sangre.

En el tiempo en el que había estado lloviendo, enfermedades crónicas anteriormente sin cura habían sido erradicadas misteriosamente. Nadie había fallecido desde la primera gota que cayó. Ni siquiera insectos y animales.

Y nada había más poderoso que la Muerte. No podía evitarse, y todos en el mundo lo sabían.

Pero la gente empezó a pensar que alguien la había engañado.

Era mentira. La Muerte no había sido concebida para dejarse engañar por nada. Era solo que después de su último encargo, un pobre viejo de noventa y siete años, se había vuelto a disputar su autoridad.
Si ella mataba, ¿quién era el encargado de matarla a ella? Ella quería desaparecer. Había visto tanto dolor y sufrimiento que no entendía que quería vivirlo en sus propios huesos.

¿Podría suicidarse? Nunca lo había intentado, siquiera pensado, por lo que no se le ocurría ninguna forma de morir.

Así que se limitó a esperar. A esperar a la sangre. ¿Y si por dejar de hacer su trabajo la condenaran? Entonces ella sería feliz.

La sangre comenzó a caer. Los niños miraron sus zapatos. El agua que antes los mojaba ahora era sangre, bella y perfecta, desprendiendo su característico olor. De la garganta de los pequeños el terror salió en forma de grito.

Una década de sangre aconteció al mundo. La Muerte seguía en aquella esquina del parque de la ciudad. Entonces la gente no la necesitó para morir. Murieron de asco, de miedo y de soledad. Pronto en la ciudad no quedaron más que cadáveres que no se descomponían debido a la inexistencia de una verdadera muerte. Un silencio estremecedor llenaba el mundo, que helaba a la propia lluvia.

Un día la sangre dejó de caer. La Muerte volvió a su trabajo. Pero los cuerpos siguieron en su sitio. Algunos revivieron, transformados en horribles criaturas inhumanas, Los Horrendos. Los que se crearon a partir de los cuerpos de los humanos tuvieron la capacidad de razonar y de comunicarse. Los que nacieron de los animales... Bueno... Eran temidos por los otros Horrendos.

Y de la nada nacieron nuevos humanos. Nuevos humanos que tuvieron que librar sangrientas batallas contra los horrendos; que tuvieron que aprender a matar antes que hablar. Que se escondían en el interior de un amor que no conocían. Humanos tales como Edgar y Zoe, que tuvieron que vivir en un Mundo Muerto, de cielo negro y agua roja. De lágrimas de sangre, como consecuencia de aquella lluvia que duró diez años.

CONTINUARÁ...

SJ Kitten
  

martes, 21 de diciembre de 2010

Preciosa muerte.

Me quiero largar. Ya. Espero que esto, que se filtrará por internet, en todo el mundo, llegue a ti.
Preciosa muerte.

¿Le das la muerte a los que la desean? Si es así, te lo pido. Por favor. 
Si no me la das, voy a tener que encontrarte por mí mismo.

SJ Kitten



jueves, 16 de diciembre de 2010

Corazón negro.


Mi corazón ya está negro. Fue oscureciendo poco a poco. Antes una persona le hacía mantener un pequeño espacio de color rojo. Y quiero creer que aún es así. Ella sigue llenando mi corazón, pero ya solo me transmite sentimientos en la penumbra.
Soy el espectador de mi propia muerte. Soy mi propio carroñero. Me alimento del amor que le queda a  mi corazón sabiendo que me estoy matando. Lo lamento por aquellos que alguna vez me amaron, pero voy a fingir que no tengo corazón. ¿Dejará de dolerme así? Posiblemente no. Ya he visto bastante.

Entonces, ¿para qué intentarlo? Prefiero encerrarme en mi propia oscuridad, e imaginar que es hermosa.
Ya lo he hecho otras veces. Una más seguro que me hace daño. Y con cada punzada de dolor, me acerco más a la muerte. Es un buen plan, ¿no?

SJ Kitten.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Escapar.

Escapar.
Quiero huir, desaparecer de aquí- irme del país.

La verdad es que nunca he sido muy patriota.
Lo único bueno que me trajo este país fue el amor que siento por ti.

Pero escapé. Siempre escapo.

Escapo cuando todo no va tan bien como esperaba.

La pena es que no "escapé" por que quisiese.
Insistí.
Insistí en quedarme.

Y pasó un año.
Un año sin verte.

Aquella tarde en la fuente de colores volví a vivir, para morir de nuevo cuatro meses después.

En cuanto cumpla los dieciocho, lo primero que haré será largarme de mi "hogar" (al que creo que nunca debería haber pertenecido). Y a los veintitrés me largaré de la mierda que es España.

Mi vida está planificada. Solo una persona puede cambiarla. Si ella quiere.
Soy un egoísta.




"Take me to the place I love...
                                       ...Take me on your way"

Verse 1-

Sometimes I feel
Like I don't have a partner
Sometimes I feel
Like my only friend
Is the city I live in
The city of angels
Lonely as I am
Together we cry


Verse 2-

I drive on her streets
'Cause she's my companion
I walk through her hills
'Cause she knows who I am
She sees my good deeds
And she kisses me windy
I never worry
Now that is a lie


Chorus-

I don't ever want to feel
Like I did that day
Take me to the place I love
Take me all the way


Verse 3-

It's hard to believe
That there's nobody out there
It's hard to believe
That I'm all alone
At least I have her love
The city she loves me
Lonely as I am
Together we cry


Chorus-

I don't ever want to feel
Like I did that day
Take me to the place I love
Take me all that way


Bridge-

Under the bridge downtown
Is where I drew some blood
Under the bridge downtown
I could not get enough
Under the bridge downtown
Forgot about my love
Under the bridge downtown
I gave my life away 


SJ Kitten.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Consigo.

Quisiera que la muerte me llevase consigo
Quisiera que con su beso perdiese de mis suspiros
El amor que tanto ansío
Y así poder dejar de sufrir
En este mundo podrido



SJ Kitten

sábado, 4 de diciembre de 2010

El camino de la amargura.

Una quedada como cualquier otra, con un punto especial: era el único pase de un concierto de Green Day en el cine.

Entramos en la sala. Se apagan las luces, y, expectantes, vemos la introducción al concierto. Gritos varios, cantos de sus canciones. Unos ríen, otros miran fijamente a la pantalla. Y un pequeño grupo llora.

La mayoría de los integrantes de éste último se emocionan al ver a su grupo favorito. Y uno de ellos no llora debido a la genial música. Sino que, sin embargo, no puede evitar mirar en otra dirección que no sea esa.

Y eso le mata. Con cada beso, una lágrima caía. Con cada lágrima, el dolor del corazón se hacía más fuerte. Hasta que decido arrinconarme en mi butaca. Doblar las piernas y colocar los pies en ésta. Esconder mi cabeza, e intentar que la música ahogue mis penas. Entonces le oigo llamarme por mi nombre. Me tiende la mano. Observo la situación. Todo el grupo está en pie, bailando y cantando "21 Guns". Me seco las lágrimas y acepto su mano. "Qué buen amigo", pienso. Me sonríe y es el turno de abrazarla. Entonces, vuelvo a ver ese beso, y entristezco. Me siento, además, mal, por parecer que le odio. Y nada se aleja más de ese sentimiento, sino que, yo soy el que se odia porque pretendo amar a su alma gemela.

Pasa el tiempo, el concierto ya acabó, y ella entra en mi coche para ser llevada a su casa. Nos ponemos ha hablar, como siempre, y a comentar el gran concierto del que acabamos de ser testigos. Entonces llega ell momento de la despedida. Un abrazo. El mejor de mi vida. Siento que mi corazón vuelve a sangrar- me siento vivo. Pero ella hace ademán de soltarse, y dejo de rodearla con los brazos. Ella se dirige a su portal, y yo hacia mi coche. Le dedico un gesto de despedida a través del cristal. Ella ya ha entrado en su urbanización, y me vuelvo a sentir muerto.

Oigo el fuerte ruido del motor disponiéndose a crear la energía para el movimiento del coche. Dejo atrás esa calle, y tomo el camino hacia mi casa. El camino de la amargura.

SJ Kitten.  

martes, 2 de noviembre de 2010

Ignorancia.



Vemos la ignorancia por todas partes. En un compañero de clase, en un país carente de escuelas en el tercer mundo.

Pero, a veces, la ignorancia no se basa conocimientos sobre biología o matemáticas.

Hay gente que ignora sentimientos.
Dentro de ese grupo, gente incapaz de amar.

Yo quisiera ser una de aquellas personas.
Porque, este sentimiento tan fuerte que tengo guardado bajo llave en algún rincón oscuro de mi corazón me está matando.

Pienso en ella, y me ahogo.
Pienso en lo que nos separa, me ahogo.
Pienso en cada beso que me ha alejado cada vez más de ella, me ahogo.

Pienso en que, cada día, bajo la cabeza, lloro en silencio, e imagino una oportunidad, un mundo, en el que me ama.
Y abro los ojos. Elevo la cabeza. Las lágrimas se han secado ya. Presto atención, o al menos, intento que parezca que lo hago, y mientras imagino que la voz de la persona que me habla se va apagando, vuelvo a soñar. Vuelvo a bajar la cabeza. Vuelvo a desear.

Y vuelvo a desear un mundo en blanco y negro, marchitado y sin amor, pero al menos sin dolor.

SJ Kitten.

viernes, 29 de octubre de 2010

Yo también hablaré de este asunto


Siempre es mi compañero el que habla del suicidio, ese tema al que todos le hemos dedicado por lo menos dos segundos de nuestra existencia. Sí, yo también he experimentado esa tentación hace ya un tiempo. Todo parece fácil: saltar, tomarse unas pastillitas, entrar en esa puerta que no debería ser cruzada...la verdad es que no lo es en absoluto. Sin embargo, lo tengo claro, este mundo es una mierda. No puedo evitar que me vengan a la mente las típicas preguntas: ¿qué hago aquí?, ¿por qué existo?, ¿qué será de mí? ¿por qué no encuentro respuestas?

He aquí mi mayor pecado,
la vida.

Claix Kitten

miércoles, 13 de octubre de 2010

El teléfono

El teléfono suena.
Tú tienes miedo.
El teléfono suena.
Tú das un grito.
El teléfono suena.
Tus lágrimas resbalan por tus mejillas.
El teléfono suena.
Tú coges el auricular.
La Muerte está al teléfono.
Tu hora ha llegado.
Cuelgas el teléfono...

                                         SJ Kitten

La dificultad del suicidio


     1. ¿Por qué nos aterroriza morir?

     Posiblemente sea porque vivo desconoces el destino de tu alma cuando tu cuerpo deja de moverse.

     2. Pero, ¿y si se desea morir?

     La muerte se nos presenta como algo apetecible y a la vez horripilante.
    El suicidio es tomar la vía rápida para que tu corazón deje de sangrar. Pero, cuando estás dispuesto a cometer el acto, el miedo invade ahora todo tu cuerpo, y te resignas con vivir en una jodida sociedad donde la felicidad escasea en lugar de morir sintiéndote más vivo que nunca

      SJ Kitten.

martes, 12 de octubre de 2010

En un beso...



Mi corazón se puso a cien. La había visto.
Pero ella no venía sola. Venía con él.
Me saludó, y yo sonreí. Al menos intentaba que pareciese una sonrisa.

Ella giró la cabeza y lo miró con esos profundos y bellos ojos marrones.
Entonces un beso intenso se produjo entre los dos.
Los demás sonrieron. Había veces que me parecía bonito, pero esa no fue una de ellas.

Bajé la cabeza. Observar esa escena me producía un dolor semejante a una apuñalada en mi mustio corazón.
Deseé morir, pero mi anhelo no se cumplió.

SJ Kitten.

Nadie te quiere, nadie te ayuda


Quieres que alargue la mano. Que te ayude, que no te ahogues en tu propia sangre. Pero él no quiere, quiere hacerte daño, es él quién abrió tu grifo y dejó la sangre correr. Quiere que mueras.
Tú quieres ayuda. Tu quieres vivir. Pero no puedes. El tren de la vida ya pasó. Y sólo había uno hacia ese destino. Te ahogaste.

SJ Kitten.

Por favor, hay que evitar que esto pase...

-Hola, Cariño
- ...
-¿Estás cómoda ahí?
- ...
-¿Qué? ¿Qué te molestan las cuerdas?
- ...
-Lo siento, no te puedo soltar, eres demasiado frágil...
- ...
-No, no puedes salir a la calle, tengo miedo de que otro hombre te toque. Eres tan linda...
- ...
-No llores cariño o se abriran más tus bellas heridas.
- ...
-Ahora me voy un rato y no intentes escapar porque sabes que te encontraré vayas a donde vayas y te mataré... Adiós amor mio.
- ...

Claix Kitten.

Corazón roto, a veces es mejor estar muerto.


Cuando amas a una persona y no eres correspondido, al pensar en ella sientes como si tus frágiles venas reventasen una detrás de otra hasta que finalmente tu corazón es el que explota. Puedes pensar que al menos, una vez muerto, no sufrirás.
Pero te vuelves a despertar para descubrir que sigues vivo. Sufres el dolor, pero no hay repercusiones. 

A veces es mejor estar muerto.

Otro pensamiento pertubador de SJ.

lunes, 11 de octubre de 2010

El recuerdo de un ser humano

Cariño, ¿me oyes? Sí, soy yo ¿Te acuerdas de mi? Soy el viento que solo existe para sopla sobre tu oscuro pelo, la luz que ilumina tu esbelta figura, la pinturan de tus negras uñas...¿Aún no? También te di agua cuando tus sabios la pedían y fui el fuego que te calentaba ante el frío. ¿No recuerdas la voz que te habló cuando estabas solo? ¿El grito de una pobre alma que te indicaba el camino? ¿No...? Oh, mi pequeño humano tan incredulo tan ciego ¿No te acuerdas de tu ángel? Yo que me molesté en sanar tus pecados... espero que encuentres allá en el infierno alguien que te sepa amar como yo te amé...

Claix Kitten

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