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viernes, 17 de diciembre de 2010
The Thespian.
I've lost the only thing that made me feel truly alive
Are my hands responsible, are his, who was he?
Who was the madman that stood before me tonight?
I swear I've seen his face before
I know I've seen his face before
He perdido la única cosa que me hace sentirme verdaderamente vivo
¿Son mis manos las responsables? ¿Son las suyas? ¿Quién era él?
¿Quién era el loco que estaba delante de mí esta noche?
Juro que he visto su cara antes
Sé que he visto su cara antes
(La letra citada aparece en la canción, pero no en el videoclip)
Publicado y traducido por SJ Kitten.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Tortura.
Quisiera haberlo hecho. Cada día me torturo pensando en que las cosas podrían haber sido diferentes.
Pero era pequeño e ingenuo. No sabía que mis sentimientos iban a aumentar dos años más tarde.
Creía que tendría toda la vida para pensar en la forma de decírselo. Que habría tiempo. Que, posiblemente, las cosas surgieran solas. Pero no. En cuanto se abrieron las puertas del infierno aquel quince de septiembre y realmente me di cuenta de que me pasaría los próximos seis años en aquel tugurio sin ella, quise volver atrás.
Más que nunca.
Pero sigo en el purgatorio. Durante tres años más. No sé si podré soportarlo.
Y por eso te pido ayuda. Quiero hablar contigo. Abiertamente y en persona, de esto.
O al menos quisiera un abrazo. Tus abrazos me calman. Me hacen olvidarme del mundo.
Es que no puedo obtener ayuda de mis amigos. Están, no tan mal, pero como yo. Y cada vez que intentan ayudarme hablan de sus él o ella, lo que nos deprime aún más, a todos.
Tampoco puedo pedirle ayuda a mis padres. Mi padre, cuando se enteró, me sugirió que dejase de hablar contigo una temporada. Si quieres que haga eso, lo haré por ti. Pero eso no me ayudaría. Cada día que no hablo contigo, me sumo en una tristeza más profunda que la de costumbre.
¿Mi hermana? Antes de saber mi situación, y quién era ella, me decía que podía ayudarme. En cambio ya no. No esperaba que estuviese tan enamorado de ti.
Así que espero que podamos hablar el veintisiete. Y avanzar en esto. Porque lo necesito. Poder contarle a alguien lo que verdaderamente siento. Y tú eres la única en la que puedo confiar.
SJ Kitten.
Más que nunca.
Pero sigo en el purgatorio. Durante tres años más. No sé si podré soportarlo.
Y por eso te pido ayuda. Quiero hablar contigo. Abiertamente y en persona, de esto.
O al menos quisiera un abrazo. Tus abrazos me calman. Me hacen olvidarme del mundo.
Es que no puedo obtener ayuda de mis amigos. Están, no tan mal, pero como yo. Y cada vez que intentan ayudarme hablan de sus él o ella, lo que nos deprime aún más, a todos.
Tampoco puedo pedirle ayuda a mis padres. Mi padre, cuando se enteró, me sugirió que dejase de hablar contigo una temporada. Si quieres que haga eso, lo haré por ti. Pero eso no me ayudaría. Cada día que no hablo contigo, me sumo en una tristeza más profunda que la de costumbre.
¿Mi hermana? Antes de saber mi situación, y quién era ella, me decía que podía ayudarme. En cambio ya no. No esperaba que estuviese tan enamorado de ti.
Así que espero que podamos hablar el veintisiete. Y avanzar en esto. Porque lo necesito. Poder contarle a alguien lo que verdaderamente siento. Y tú eres la única en la que puedo confiar.
SJ Kitten.
Corazón negro.
Mi corazón ya está negro. Fue oscureciendo poco a poco. Antes una persona le hacía mantener un pequeño espacio de color rojo. Y quiero creer que aún es así. Ella sigue llenando mi corazón, pero ya solo me transmite sentimientos en la penumbra.
Soy el espectador de mi propia muerte. Soy mi propio carroñero. Me alimento del amor que le queda a mi corazón sabiendo que me estoy matando. Lo lamento por aquellos que alguna vez me amaron, pero voy a fingir que no tengo corazón. ¿Dejará de dolerme así? Posiblemente no. Ya he visto bastante.
Entonces, ¿para qué intentarlo? Prefiero encerrarme en mi propia oscuridad, e imaginar que es hermosa.
Ya lo he hecho otras veces. Una más seguro que me hace daño. Y con cada punzada de dolor, me acerco más a la muerte. Es un buen plan, ¿no?
SJ Kitten.
sábado, 4 de diciembre de 2010
El camino de la amargura.
Entramos en la sala. Se apagan las luces, y, expectantes, vemos la introducción al concierto. Gritos varios, cantos de sus canciones. Unos ríen, otros miran fijamente a la pantalla. Y un pequeño grupo llora.
La mayoría de los integrantes de éste último se emocionan al ver a su grupo favorito. Y uno de ellos no llora debido a la genial música. Sino que, sin embargo, no puede evitar mirar en otra dirección que no sea esa.
Y eso le mata. Con cada beso, una lágrima caía. Con cada lágrima, el dolor del corazón se hacía más fuerte. Hasta que decido arrinconarme en mi butaca. Doblar las piernas y colocar los pies en ésta. Esconder mi cabeza, e intentar que la música ahogue mis penas. Entonces le oigo llamarme por mi nombre. Me tiende la mano. Observo la situación. Todo el grupo está en pie, bailando y cantando "21 Guns". Me seco las lágrimas y acepto su mano. "Qué buen amigo", pienso. Me sonríe y es el turno de abrazarla. Entonces, vuelvo a ver ese beso, y entristezco. Me siento, además, mal, por parecer que le odio. Y nada se aleja más de ese sentimiento, sino que, yo soy el que se odia porque pretendo amar a su alma gemela.
Pasa el tiempo, el concierto ya acabó, y ella entra en mi coche para ser llevada a su casa. Nos ponemos ha hablar, como siempre, y a comentar el gran concierto del que acabamos de ser testigos. Entonces llega ell momento de la despedida. Un abrazo. El mejor de mi vida. Siento que mi corazón vuelve a sangrar- me siento vivo. Pero ella hace ademán de soltarse, y dejo de rodearla con los brazos. Ella se dirige a su portal, y yo hacia mi coche. Le dedico un gesto de despedida a través del cristal. Ella ya ha entrado en su urbanización, y me vuelvo a sentir muerto.
Oigo el fuerte ruido del motor disponiéndose a crear la energía para el movimiento del coche. Dejo atrás esa calle, y tomo el camino hacia mi casa. El camino de la amargura.
SJ Kitten.
Pasa el tiempo, el concierto ya acabó, y ella entra en mi coche para ser llevada a su casa. Nos ponemos ha hablar, como siempre, y a comentar el gran concierto del que acabamos de ser testigos. Entonces llega ell momento de la despedida. Un abrazo. El mejor de mi vida. Siento que mi corazón vuelve a sangrar- me siento vivo. Pero ella hace ademán de soltarse, y dejo de rodearla con los brazos. Ella se dirige a su portal, y yo hacia mi coche. Le dedico un gesto de despedida a través del cristal. Ella ya ha entrado en su urbanización, y me vuelvo a sentir muerto.
Oigo el fuerte ruido del motor disponiéndose a crear la energía para el movimiento del coche. Dejo atrás esa calle, y tomo el camino hacia mi casa. El camino de la amargura.
SJ Kitten.
viernes, 26 de noviembre de 2010
¿Debo...?
¿Qué debo hacer?
Una parte de mí desea ayudar. Desea que sea feliz con la persona a quien ama. Constantemente me pide ayuda, y no sé qué hacer. ¿Debo informarle de lo que le acontece a su pareja? ¿Debo informarle, ayudar, e intentar lograr que todo vuelva a ser perfecto para ellos...?
La otra me dice que me calle. Pero... ¿busco mi propia felicidad o intento que los demás hallen la suya propia?
Sin embargo, más triste me volvería ayudarles a ellos a encontrarla...
Entonces, ¿no hago nada? No debería meterme, no formo parte de eso... Así que, ¿qué le aconsejo? No lo sé.
¿Qué debo hacer?
SJ Kitten.
martes, 2 de noviembre de 2010
Ignorancia.
Vemos la ignorancia por todas partes. En un compañero de clase, en un país carente de escuelas en el tercer mundo.
Pero, a veces, la ignorancia no se basa conocimientos sobre biología o matemáticas.
Hay gente que ignora sentimientos.
Dentro de ese grupo, gente incapaz de amar.
Yo quisiera ser una de aquellas personas.
Porque, este sentimiento tan fuerte que tengo guardado bajo llave en algún rincón oscuro de mi corazón me está matando.
Pienso en ella, y me ahogo.
Pienso en lo que nos separa, me ahogo.
Pienso en cada beso que me ha alejado cada vez más de ella, me ahogo.
Pienso en que, cada día, bajo la cabeza, lloro en silencio, e imagino una oportunidad, un mundo, en el que me ama.
Y abro los ojos. Elevo la cabeza. Las lágrimas se han secado ya. Presto atención, o al menos, intento que parezca que lo hago, y mientras imagino que la voz de la persona que me habla se va apagando, vuelvo a soñar. Vuelvo a bajar la cabeza. Vuelvo a desear.
Y vuelvo a desear un mundo en blanco y negro, marchitado y sin amor, pero al menos sin dolor.
SJ Kitten.
domingo, 24 de octubre de 2010
No puedo hacer nada
Y qué quieres que haga si me siento atada a él.
Qué pretendes que haga si solo vivo para soñar con sus labios.
Y qué quieres que haga si ya no sé que es amar en silencio.
Qué pretendes que haga si no puedo solar su mano.
Y qué quieres que haga si quiero que solo me mire a mí.
Qué pretendes que haga si su compañía es la única que me llena.
Y qué quieres que haga...si yo lloró por su amor...
Claix Kitten.
viernes, 22 de octubre de 2010
Pesadilla.
Tuve una pesadilla.
Tú no me querías.
Tuve una pesadilla.
Tú lo amabas.
Tuve una pesadilla.
Tú le besabas.
Tuve una pesadilla.
Me desperté.
La pesadilla era realidad.
SJ Kitten.
Sueño.
Tuve un sueño.
Tú me querías.
Tuve un sueño.
Tú no lo amabas.
Tuve un sueño.
Tú me besabas.
Tuve un sueño.
No era realidad.
SJ Kitten.
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